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abril 27, 2026
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abril 27, 2026Durante la temporada de calor, muchas plantas sufren más por un riego incorrecto que por la falta de agua. Aunque parezca lógico aumentar la frecuencia, la clave está en ajustar la forma en que se riega. Estos son los errores más comunes y cómo evitarlos.

Regar en las horas más calurosas
Regar al mediodía provoca que gran parte del agua se evapore antes de llegar a las raíces. Además, el contraste de temperatura puede estresar a la planta.
Qué hacer: riega temprano por la mañana o al atardecer, cuando la evaporación es menor.
Regar todos los días sin revisar la tierra
Un error frecuente es asumir que el calor implica riego diario. Esto puede saturar el sustrato y provocar pudrición de raíces.
Qué hacer: introduce un dedo en la tierra; si aún está húmeda, espera antes de volver a regar.
Riegos superficiales
Aplicar poca agua de forma constante solo humedece la capa superior del suelo. Las raíces no crecen en profundidad y la planta se vuelve más vulnerable.
Qué hacer: realiza riegos profundos, asegurando que el agua llegue a toda la raíz.
No considerar el tipo de planta
Cada planta tiene necesidades distintas. Las suculentas almacenan agua, mientras que plantas tropicales requieren mayor humedad.
Qué hacer: adapta el riego según la especie y su entorno.
Macetas sin drenaje
El exceso de agua sin salida puede ser letal, especialmente con altas temperaturas.
Qué hacer: utiliza macetas con orificios y sustratos que permitan un buen drenaje.
Mojar las hojas bajo el sol
Regar directamente sobre las hojas en horas de sol puede causar quemaduras y favorecer enfermedades.
Qué hacer: dirige el agua al sustrato, no al follaje.
No ajustar el riego en olas de calor
Mantener la misma rutina de riego que en clima templado puede ser insuficiente en días extremadamente calurosos.
Qué hacer: observa la planta. Si el sustrato se seca más rápido o las hojas pierden firmeza, ajusta la frecuencia.
Un buen riego en temporada de calor no depende de la cantidad de agua, sino de la técnica. Observar tus plantas, conocer sus necesidades y adaptar tus hábitos hará que se mantengan sanas incluso en los días más calurosos.









